Saúl Craviotto, junto a su compañero Carlos Pérez han conseguido lo máximo que puede conseguir un deportista, ir a unos JJOO y ganarlos.
La gente puede pensar que llegado a este punto, la motivación se desvanece y no existen metas a seguir, pero la realidad es muy distinta, puesto que un deportista competitivo siempre quiere superarse, y van a seguir luchando hasta que el cuerpo y la mente lleguen a su límite.
Durante estos próximos cuatro años hasta Londres 2012, tienen europeos y mundiales cada año y van a pelear por esos títulos, pero está claro que en su cabeza solo existe un objetivo claro: El minuto y medio que tendrán que palear en el mes de agosto del año 2012.