La combinación entre Miguel García, Carlos Pérez y Saúl Craviotto, surgió después de que el Equipo Nacional no clasificara ninguna embarcación para los JJOO de Pekín, en el Campeonato del Mundo de Duisburg '07.
Es entonces, cuando se decidió hacer una reestructuración del equipo, cambiando embarcaciones y distancias. Así surgió la explosiva combinación entre Perucho-Craviotto, dos especialistas en la distancia de 500 metros, y dos velocistas natos.
El acoplamiento y las mejoras, tras un fantástico trabajo de Miguel García con la ayuda de Jesús Pallarés, fueron tan rápidas y eficaces, que tan solo 6 meses después, y en su primera competición juntos, consiguieron la medalla de plata en el europeo y como consecuencia, la clasificación para ir a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
En los JJOO y en su segunda competición, tras 9 meses de entrenamiento, consiguieron hacer historia en el piragüismo y deporte español, alzándose con el preciado metal, el ORO OLÍMPICO.